Algunos hemos decidido cambiar nuestros hábitos alimenticios por otros más saludables.

No sólo lo hacemos por nosotros sino por nuestros hijos. No es fácil romper con hábitos establecidos y aprender de nuevo lo que habíamos aprendido sobre la comida. Por eso es importante parar ciertos hábitos antes de que empiecen. Con esto me refiero a la forma en que habituamos a nuestros niños a la comida. Aquí te doy 9 razones por las que no debes dejar que tu hijo beba bebidas gaseosas.

1. Las bebidas gaseosas son adictivas

Las propiedades adictivas de la gaseosa vienen por los ingredientes, en primer lugar la cafeína. La cafeína es la droga más usada en el mundo, dicho por un informe de Johns Hopkins. El informe dice que la cafeína produce dependencia física. Los niños no son inmunes a esta dependencia, y pueden ser más susceptibles a ella debido a su bajo peso.

Los estudios sobre el azúcar han descubierto hechos similares. El azúcar lleva a una dependencia total. Elegir una dieta con gaseosa light tampoco sería una mejor opción. Los endulzantes artificiales mandan una señal al cerebro que le incita a querer más. Beber gaseosa puede ser sólo un mal hábito, pero la dependencia es difícil de abandonar.

2. La gaseosa no tiene valor nutricional

Aunque parezca obvio la gaseosa no provee nutrición necesaria a nuestros cuerpos. Lo que sí provee son calorías vacías y puede quitar el apetito. El consumo de soda puede ocasionar que los niños coman menos de lo necesario. Los niños que beben gaseosa normalmente obtienen menos cantidad de la recomendada de vitamina A, calcio y magnesio, un mineral muy importante para la salud en general.

3. La gaseosa daña el cerebro de los niños

El cerebro de un niño se desarrolla hasta la adolescencia. Cuando un niño bebe gaseosa está consumiendo químicos que alteran su cerebro.

4. La gaseosa debilita los huesos de los niños

La gaseosa puede privar a los huesos del tan necesitado calcio. El fósforo es un ingrediente habitual en la gaseosa, y puede llevar a pérdida de masa ósea cuando está desproporcionado con las cantidades de calcio. La cafeína también sería la culpable aquí, ya que se sabe que interfiere con la absorción del calcio y la densidad del hueso.

5. La gaseosa causa mal comportamiento

Las posibles razones de los problemas de comportamiento de los niños que beben gaseosa son muchas. Podría ser por la cafeína, azúcar, colorantes artificiales o las subidas y bajadas de los niveles de azúcar.

6. La gaseosa destruye los dientes de los niños

El azúcar no es bueno para los dientes, y tampoco los ácidos de la gaseosa. El ácido cítrico y el fósforo puede estropear el esmalte del diente y llevar a la caries.

7. La gaseosa está contribuyendo a la diabetes en los niños

Un estudio hecho con ratones a los que se les administró edulcorantes artificiales como el aspartamo de la gaseosa desarrollaron intolerancia a la glucosa, el cual puede ser un signo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2

8. Los niños a los que les gusta el azúcar de la gaseosa son más propensos a tener sobrepeso

Los niños que desarrollan una preferencia por comidas grasas o dulces son más propensos a tener sobrepeso

9. La gaseosa puede inhibir la digestión

La gaseosa y la cafeína son diuréticos y pueden llevar a la deshidratación, especialmente si la gaseosa reemplaza al agua. El azúcar y la cafeína pueden aumentar el nivel de ácido en el estómago y conducir al síndrome de intestino irritable

¿Cuál es la alternativa a la gaseosa?

Cuando se trata de niños el agua y la leche son las mejores opciones. Zumos de frutas son mejores que gaseosa, pero mira bien el contenido de azúcar